14 de agosto de 2014

Mejillones en salsa de tomate picante



Estamos en época de descanso, invitaciones a comer, reuniones familiares o de amigos . Pero seguro que siempre y en cada ocasión estas reuniones se desarrollan alrededor de una mesa.

Hoy os traigo unos deliciosos mejillones, en salsa de tomate y picantitos. Tranquilos, que acompañados con una buena cerveza, refresco o una helada sangría, entran a pesar de los calores del verano. El punto de picante cada cual puede dar el quiera. Los míos en su punto justo, no abrasan la lengua, pero su punto picante no pasa desapercibido.

He de reconocer que cuando compre los mejillones, tenía mis dudas. Ya sabemos que este mes no es uno de los mejores para comprar mejillones, pero mi sorpresa fue mayúscula, cuando  según se iban abriendo en la cacerola, vi que el tamaño de la concha acompañaba al tamaño del tesoro que guardan en su interior. Unos mejillones espectaculares, tanto en tamaño como en color.

Os dejo mi receta de mejillones en salsa de tomate picante, que igual puede servir para cualquier otro producto, como los cangrejos de río, por poner un ejemplo.


INGREDIENTES
1 kilo de mejillones
1 cebolla
2 dientes de ajo
1 trozo de pimiento rojo
1 pimiento verde
4 tomates pera
1 cucharada de concentrado de tomate
1 cucharadita de pimiento choricero
sal
1 cucharadita de azúcar
2 guindillas de cayena
1/2 vaso de vino blanco
AOVE
Agua de abrir los mejillones


PREPARACIÓN
Limpiamos las cascaras de lo mejillones.
Ponemos una cacerola al fuego, cuando este bien caliente, incorporamos los mejillones , una hoja de laurel y diente de ajo sin pelar y 1/2 vaso de agua.
Tapamos la cacerola y dejamos que los mejillones se abran con su vapor.
A medida que los mejillones vayan abriendo, los vamos retirando de la cacerola, sacamos las valvas y desechamos las cascaras.

Limpios ya los mejillones, esperamos a que enfrien y les quitamos las barbas que tienen enganchadas. Reservamos.

Colamos el caldo resultante, yo lo hago con una manga de colar el café de puchero, es muy útil y cómoda, cuando queremos filtar líquidos con partículas muy pequeñas, como es este caso. Reservamos el caldo.

Preparamos la salsa de tomate picante

Ponemos una sartén la fuego, con un chorreón de aceite de oliva.
Troceamos las hortalizas y el ajo, las pochamos a fuego suave en el aceite caliente.

Cuando las hortalizas estén blandas, añadimos el vaso de vino blanco, dejamos reducir para evaporar el alcohol.

Añadimos los tomates cortados, el concentrado de tomate, la pulpa de choricero, las dos cayenas (ensartadas en un palillo, es muy fácil recuperarlas al terminar el cocinado), sal y azúcar para corregir la acidez del tomate.
Mezclamos y dejamos que se cocine todo junto a fuego suave, cuando la salsa de tomate esté bien cocinada, incorporamos el agua de mejillón que teníamos reservada. Mezclamos y dejamos cocinar de 15 a 20 minutos a fuego muy suave.

Pasado el tiempo y la salsa reduzca, sacamos las cayenas, si nos gusta muy picante, si por el contario nos gusta el picante a tope, las dejamos en la salsa.
Trituramos la salsa con una batidora eléctrica.

Devolvemos la salsa a la sartén y añadimos los mejillones, mezclamos y dejamos cocer un minuto.

Retiramos del fuego y servimos, bien en forma individual utilizando cucharillas o bien emplatamos en una fuente para que cada uno se sirva a su gusto .

Una manera deliciosa de degustar mejillones que aunque no están en plena temporada a mi me ha sorprendido su tamaño y sabor.


12 comentarios:

  1. Sí que son enormes y en las fotos lucen mucho. Aquí en Valencia a los mejillones autóctonos, se les llama clóchinas y son más pequeños, más sabrosos y más caros que los gallegos. Además, no sé si sabes que el valenciano utiliza palabras picantes como tus mejillones y justamente clóchina también es la vulva de las mujeres y a veces se usa en plan un pelín despectivo.
    Tu receta seguro que ha encantado a tus comensales. A mí seguro que me gustaría
    Besos

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    1. Hola Marisa.
      De clóchinas me sacié el verano pasado, vamos creo que eran eso, unos mejillones más chicos que los gallegos, pero con un sabor espectacular.

      Ya sabes que los españoles damos la vuelta( para mal) a las palabras.
      Estoy segura que te iban a gustar.
      Bss.

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  2. U mm qué bocado! Ahora mismo me comía unos cuantos con una cervecita fresquita ¡besos!

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    1. Rico de verdad, a la hora del aperitivo te espero, no se yo si a estas horas comer mejillones picantes es lo más apropiado para nuestro estómago.
      Bss.

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  3. Un aperitivo muy rico, eso si, con la cervecita fresca al lado por si acaso, que el picante ya se sabe...

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  4. Que ricos, te han quedado de muerte.... ummm nos encantan los mejillones y picantes... sé de unos cuantos que vacian el plato antes de sentarse
    Besos guapetona

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  5. que ricos ¡¡¡¡¡ me gustan mucho ....un besito

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  6. Me gustan mucho los mejillones, y la verdad es que esta receta llama la atención porque todo lo que lleva debe darle un sabor de miedo.
    Bs

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  7. Felicidades por el blog y felicidades por la receta, aqui te dejo mi blog para que todos podáis leer mi último post en el que os recomiendo algunos productos para un agosto repleto de fiestas www.sdesabor.blogspot.com

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  8. Que ricos, podría comerme una docena de cucharas de esas, me encantan. Besos.

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  9. Querida Rosalía son unos mejillones de escándalo, enormes!!, me encanta tu receta, te la copiaré ese toque picante me encanta, bssss

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