14 de enero de 2016

Judías pintas con sus sacramentos


Según los nutricionistas, en una dieta saludable debemos incluir al menos dos veces por semana legumbre en nuestra alimentación.

Las legumbres junto con los cereales, algunas frutas y raíces han sido base principal de la alimentación del ser humano durante milenios.

Las leguminosas y los cereales fueron las primeras plantas cultivadas por el hombre. Las legumbres según la especie tienen diversos orígenes, Mesopotamia, América precolombina y Asia oriental, adaptándose perfectamente a la agricultura mediterránea.

En nuestro país cada Comunidad Autónoma tiene su plato típico de legumbre, judías, lentejas, garbanzos, llenan el mapa español de ricas y nutritivas recetas en donde la legumbre es la reina indiscutible del plato.

La Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el año 2016 Año Internacional de las Legumbres.

Pocas recetas de legumbre tengo publicadas en el blog y esto a lo largo de este año se va a solucionar.
Hoy os traigo mi receta de judías pintas con arroz y por descontado con sacramentos incluidos, vamos a comenzar celebrando este año dedicado a legumbre y a promocionar su consumo, con recetas clásicas como esta o con tendencias más modernas que en próximos post iremos viendo.

Al leer la receta comprobamos que el arroz se lo añado a parte, una vez cocinadas las judías. Solo hay una razón, no a todos los comensales de la casa les gustan con arroz por lo que la solución es servirlas a cada uno como más le gusten, unos con arroz y otros sin él. Pero lo suyo sería, comprobar el punto de cocción de la judía y añadir un puñado de arroz unos 18 minutos antes de terminar el cocinado.


INGREDIENTES
250 gr. de judías pintas secas
1 cebolla
1 zanahoria
1/2 pimiento rojo
1 pimiento verde
1 tomate entero
2 dientes de ajo
2 hojas de laurel
1 hueso de punta de jamón serrano
Sacramentos
1 Chorizo
1 Morcilla
1 trozo de tocineta adobada



PREPARACIÓN
El día anterior ponemos las judías en remojo. En una fuente honda, cubrimos con agua fría y las dejamos toda la noche hidratándose.

Vamos a cocinar las Judías Pintas con sus sacramentos.

Retiramos la piel a la cebolla, procurando dejar la parte que une todas las capas sin cortar.
Lavamos la zanahoria, limpiamos de semillas los pimientos y atravesamos los dientes de ajo ( sin pelar) con un palillo, luego nos será muy fácil encontrarlos.

Utilizaremos una olla exprés para cocinar el primer paso de la receta.

Dentro de la olla exprés, ponemos las hortalizas y verduras, los sacramentos, la punta de jamón y las hojas de laurel, cubrimos con agua fría, cerramos la olla y ponemos al fuego.

Un apunte, la morcilla la envolvemos en film de cocina, atamos los extremos y pinchamos varias veces con un palillo. Con esto conseguimos que no se abra en la cocción y que la mayor parte de su grasa se quede dentro del film. Luego la podemos escurrir y evitar que toda esa grasa se quede en nuestras judías.

Continuamos.

Hemos puesto la olla al fuego, cuando comience a hervir ( cada olla tiene un sistema), bajamos el fuego al mínimo y dejamos cocer 20 minutos.

Terminado el tiempo de cocción, apagamos el fuego y dejamos que baje la presión de la olla hasta que nos permita abrirla sin problemas.

Sacamos de la olla las verduras ( cebolla, ajos, pimientos, tomate y zanahoria), las ponemos en un recipiente que nos permita batir, añadimos un poco de caldo de la cocción y trituramos lo más fino posible.

Con un colador de maya fina, tamizamos el batido que volveremos a poner en la olla junto al resto de ingredientes.

Sacamos la morcilla, retiramos el film y reservamos.

Escurrimos las judías que teníamos en remojo, las incorporamos a la olla y volvemos a poner al fuego, esta vez sin cerrar la olla.

Dejamos cocer a fuego suave, hasta que las judías estén tiernas, 5 minutos antes de terminar de cocinar las judías añadimos  la morcilla que habremos escurrido de su grasa.

Como he explicado antes, en casa cada uno se sirve en el plato junto con las judías el arroz blanco que ya he preparado con antelación y por supuesto los sacramentos que cada uno quiera.





6 comentarios:

  1. En casa las judías les encantan a todos menos a mi. Y la razón es que no las digiero, porque mira que me gustan a mi los platos de cuchara. En casa este plato que has hecho sería el mejor manjar sobre todo para mis hijos, porque son muy similares a las que hace mi suegra y ellos les pirra.El aspecto no puede ser más rico.
    Un beso

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  2. No has tardado nada en convencerme a que hora dices que me pase a comer un platin uumm seguro estan de rexupete ademas de quedarte de relujo.
    Bicos mil wapa.

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  3. Wauuu, un plato como Dios manda, con sacramentos y todo, pero por favor para mi sin arroz ;-)
    Besos
    Nieves

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  4. Como me ha gustado volver a "oir" lo de los "sacramentos". Fijate que también en las distintas comunidades dan un nombre a los acompañamientos de las legumbres. En la fabada asturiana son los compangos, pero lo de los sacramentos sólo se lo oía decir a mi abuela materna que era manchega y además hacía también unas judías pintas con arroz que quitaban el sentido.

    Me has hecho volver a la infancia. Gracias

    Bss

    Elena

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  5. Tu receta me ha recordado que hace mucho que no las preparo, asi que las pongo en pendientes, tu receta me ha encantado, bssss.

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  6. Yo lo de "sacramentos" nunca lo había oído y me ha hecho gracia. Ya hablamos de lo del año de las legumbres y yo tampoco tengo demasiadas recetas en el blog, pero es que en casa, las lentejas y garbanzos ganan por goleada. Con arroz, aún me gusta más y sabes, es más equilibrado. Me lo dijo el endocrino.
    Un beso y buen fin de semana

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Gracias por visitar mi cocina.
Si quieres comentarme algo de la receta, este es el espacio indicado para hacerlo, tus comentarios dan vida a este blog.
No siempre tengo tengo tiempo para contestarte, pero agradezco y leo cada una de tus palabras.
Muy a mi pesar, este blog no participa en cadenas de premios. Si has pensado en mi para concederme uno, te lo agradezco igualmente, pero la mecánica de este tipo de premios, requiere un tiempo de dedicación que no puedo permitirme.